Boletín Económico: Producción minera en Colombia

Fecha 19 febrero, 2026

Por segundo año consecutivo cae la producción minera en Colombia

Las cifras de producción minera en el país revelan la realidad de un sector que ha sido afectado por un discurso que desconoce la realidad de la minería bien hecha y una regulación que insiste en restringir la actividad. Al cierre del 2025, el sector minero tuvo la peor caída en 20 años – con excepción del año de la pandemia – y fue el que registró la reducción más baja de valor agregado respecto a los otros sectores de la economía. Al cierre, el sector minero cayó 8,3%, en donde el carbón presentó una caída de 7,4%, los minerales metálicos igualmente acumularon una caída de 13,5% y los minerales no metálicos una reducción de 0,8%.

Esta situación refleja la realidad de un sector que afronta una alta incertidumbre en el contexto local para invertir y normalizar sus operaciones, con elementos como: las restricciones territoriales para realizar la actividad en el territorio; la prohibición de exportaciones de carbón a Israel; la radicación ante el Congreso de un Proyecto de Ley minera que busca restringir, aún más, el desarrollo minero; el permanente incremento de la carga impositiva establecida a través de las declaratorias de estados de emergencia; la creciente ilegalidad e inseguridad en los territorios; entre otros.

Es así como la inversión extranjera directa en 2025 en minería registró una reducción del 86% frente al año anterior. Sin inversión no hay crecimiento.

En ese mismo sentido, caen las exportaciones mineras. Por tercer año consecutivo la cifra de exportaciones de minerales se mantiene a la baja, -5,1% en 2025, principalmente afectado por la menor producción local. El carbón redujo sus ventas externas en 20%, el oro lo hizo en 18%, el ferroníquel en 5% y las esmeraldas en 69%. El único mineral que presentó un incremento en las ventas externas fue el cobre, 15%.

La demanda externa ha tenido importantes giros. La permanente tensión geopolítica que hace parte de la agenda global desde que Rusia invadió a Ucrania y que se ha intensificado en los años recientes por el conflicto de medio oriente y la guerra comercial entre Estados Unidos y China ha marcado un contexto de alta incertidumbre que ha volcado a los países – y las regiones en general – a buscar el suministro de las materias primas de las distintas cadenas de valor (minerales) en sus propios países o en sus regiones. La alta concentración de minerales en unos pocos países, principalmente en China, y las proyecciones frente a la amplia brecha que tendrá el suministro de distintos minerales llamados estratégicos (entre ellos el cobre) ha elevado la conversación minera a un amplio rango de políticas en favor del desarrollo minero y, para muchos minerales, los precios han alcanzado máximos históricos durante los meses recientes.

De igual manera, el carbón mantiene la demanda externa en máximos históricos, no así los precios. Según las cifras reportadas por la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en ingles) en 2025 la demanda alcanzó una cifra récord de 8.845 millones de toneladas, 40 millones de toneladas más frente al 2024. A pesar de que la generación con fuentes renovables es cada vez mayor, la demanda energética global – sostenida con fuentes fósiles – sigue en ascenso por los importantes incrementos en la generación consecuencia de la alta presión que existe por el ascenso tecnológico y de inteligencia artificial de los años recientes, así como el crecimiento económico de regiones como África que naturalmente generan un incremento en el consumo y en la mayor necesidad de energía. De cualquier manera, el incremento de la demanda ha sido acompañado de la oferta de grandes países productores de carbón como China, Estados Unidos, India o Rusia con lo que, distinto a lo que sucede con otros minerales, el precio se ha cotizado muy por debajo del promedio de años anteriores.

De alguna manera estas realidades ha afectado el destino de los mercados de nuestros minerales. Durante 2025 África cobró algo de protagonismo y representó el 7% de las exportaciones mineras, después de que tuviera una participación casi nula en las ventas externas mineras. América igualmente incrementó su participación, principalmente por las compras de Estados Unidos, Canadá y Brasil. Aún así, Asia sigue siendo el principal destino de nuestros minerales en donde India, Corea del Sur y China participaron con el 16% de las compras de minerales colombianos.

Para el 2026 el reto es cada vez mayor. El mundo está demandando cada vez más minerales, tanto aquellos esenciales para la transición energética como los minerales fósiles necesarios para la seguridad energética de los países. Igualmente el oro seguirá siendo un protagonista en medio de la incertidumbre global así como todos aquellos relacionados con el desarrollo de infraestructura.

Debemos entender que la minería es una gran oportunidad. Que la dinámica global le da un protagonismo cada vez mayor que, bien hecha, significa bienestar. Tenemos una gran agenda para aprovechar esta realidad y transformarla en nuestros territorios.


Para más información de las cifras y el entendimiento de las distintas realidades y aportes del sector: